En mi familia han muerto de cáncer muchos: mi madre, con 38 años de cáncer de mama, mi abuela materna de cáncer de cólon (la pobre murió sin saber lo que tenía, se puso malita y se nos fue en una semana), mi tío por parte de madre con cincuenta y tantos, de cáncer de huesos (duró dos meses tras saberlo), y ahora mi abuelo materno… acaban de diagnosticarle cáncer de hígado, le han dado dos o tres meses…

Hoy me ha llamado mi tío para contármelo, y para preguntarme mi opinión: ¿Tú crees que el abuelo tiene derecho a saberlo?, ¿a ti te gustaría que te lo dijesen si te fueras a morir?… Mi respuesta ha sido que sí, que me gustaría que me lo dijesen, tienes derecho a hacer con tu vida lo que quieras antes de dejarla. Le he dicho que si él cree que el abuelo es suficientemente fuerte para soportar la noticia sin que ello contribuya a echarle más abajo, pues sí, lo debe saber. Mi tío me ha respondido que su padre es el hombre más fuerte que ha conocido y que tonto no es, que él ya se huele algo, y antes que lo averigüe por sí mismo es mejor que lo sepa por sus hijos, los que aún le quedan.

Le he dicho que le acompaño a decírselo, pero él prefiere llevárselo de copitas, como él dice, y que ellos se entienden bien…

Ainsss… qué vida esta, a veces te dan ganas de dejarla también. Yo tengo todas las papeletas para dejarla antes de tiempo, por lo que veis, tonta no soy, y mi intuición pocas veces falla, así que tal vez lo mejor sea aprovechar la vida día a día, hacer todo aquello que siempre he querido hacer, y mañana ya veremos qué pasa, si me tengo que ir pal otro barrio al menos sé que allí me espera la peña y la vamos a liar, yo ya he dicho que si al final hay Dios que se prepare, que le pienso cortar las barbas, eso si es que subo, aunque yo matar no he matao a nadie, ni he robao ni cosas de esas, pero todo depende de como le coja a ese tal San Pedro que dicen que custodia la puerta, lo mismo me envía al cuartillo del sótano donde dicen que hace tanto calor, pero tras haber conocido en la tierra a varias personas indeseables no creo que el diablo me asuste ya mucho más.

En fin, si yo en realidad creo en la reencarnación, lo chungo es que no recuerdes nada de las vidas pasadas, así es posible que repitamos errores, y yo creo que en la otra vida tuve que cometer demasiados, porque así me va en esta… manda wevos… los que me conocen me dicen que es porque soy fuerte, que otro tal vez no resistiría tantas cosas como las que me han pasado que ya os iré contando, pero es que… la fortaleza también tiene su límite, joder, que hay días que está una por los suelos y cuesta tanto levantarse…

Abuelo, no te preocupes, que seguro que allí serás más feliz que aquí y no vas a estar solo, dale muchos besos a mamá de mi parte, os quiero…

¿Qué aprendo de esto?, yo aprendí que hay que vivir la vida cada día, que el mañana no es seguro, no se sabe dónde ni cómo estaremos, disfruta ahora, haz lo que quieres, lo que te gusta y lo que te hace feliz, no lo dudes.

20
sep

Que las cosas pasan por algo…

   Escrito por: admin   en En la Familia

No podemos tener hijos… es la noticia que los médicos nos dieron, tras hacernos dos veces las pruebas, es lo que hay, ya nos imaginábamos que algo pasaba, tanto tiempo buscando… y nada.

Los dos tenemos problemas para concebir, esto no es casualidad, lo sé, yo ya intuía desde pequeña que tal vez no podía tener hijos y así ha sido. La verdad es que ya nos habíamos hecho a la idea, y no me ha afectado demasiado, además, fijaos si ya me estaba preparando para la noticia, que hemos ido a por una perrita preciosa, es un bichón maltés, se llama Menta, y nos está alegrando la vida muchísimo.

En febrero murió nuestra anterior perrita, Chispa… la queremos con todo nuestro corazón, allá donde esté que sepa que la queremos y jamás la olvidaremos, nos enseñó tanto… ya tenía 14 años, y le fallaba el corazón, luchó muchísimo y nos demostró su fuerza para seguir a nuestro lado, pero ya ella se dio cuenta que no podía seguir así, que estábamos sufriendo todos, la pobre se desmayaba cuando se emocionaba o trataba de andar… así que decidió dejar de comer… se pegó casi cuatro días sin querer comer, con lo que ella era de ansiosa para la comida, pues nada, volvía la cara y no comía… hasta que se marchó, el 13 de febrero nos dejó, a las dos de la tarde, en brazos de mi marido… teníamos cita a las siete de la tarde en el veterinario para ponerle ya la inyección, pero nosotros le pedimos que se fuese ella por su propio pie, que se fuese en casa, con nosotros, y así lo hizo… con la música que le gusta y que pensábamos llevarle al veterinario… es mu fuerte. Mi pena es que no me dio tiempo de acompañarla en sus últimos momentos, estaba en mi trabajo, y me tuve que retrasar porque tuve que atender a una clienta pesadísima, la odiaré toda mi vida, por su culpa no pude despedirme de mi pequeña…

Decidimos no tener más perros, tiramos todo… pero qué triste era llegar a casa y que no te recibiese su alegría y su rabito ansioso por mostrar su felicidad al verte… lo pasamos muy mal, lloramos a diario, y más al ver sus fotos, catorce años de tu vida acompañada por ella es mucho tiempo, vivimos muchas cosas juntas que jamás olvidaré, cuando mi separación de mi anterior marido sólo estuvo ella para acompañarme en tan largas noches de soledad y tristeza… Chispa, ya te lo dije, eres grande, y tu nuevo papi, que te quiere muchísimo y yo, jamás te olvidaremos.

Pues precisamente en febrero nació Menta, esta bichita que ahora nos acompaña, días después de la muerte de Chispa ella nació, y quiso el destino que un mes después fuésemos a conocerla, y en Abril ya estaba en casa con nosotros, qué ilusión, fue como preparar la llegada de un bebé a la casa, todas sus cositas esperándola y no nos defraudó, aquí está alegrándonos la vida cada día.

No entendía por qué tenía que pasarnos lo de los niños, con todo lo que yo ya he pasado, esto ya es el colmo, nos dijeron que nos ponían en lista de espera de tres años para intentar fecundar in-vitro, pero ya le dije al médico que pasando, que si ahora tengo 35 años y cada vez menos ganas, a los 38 o 39 menos tendría, y que por algo pasan las cosas, si va a nacer malito mejor no, porque ya nos quedaría a nosotros poco tiempo para hacernos cargo de él… y no, le comenté a la enfermera que no había problema, que pronto tendríamos a una perrita muy bonita que nos alegraría la vida, se rió, y le comenté a mi marido que anda que si lo hubiésemos sabido antes no nos habríamos ahorrado dinero en preservativos… imagináos la risa del médico y la enfermera.

Pues de todo esto yo aprendí… que por algo pasan las cosas, que tal vez sea lo mejor, porque ahora estamos en muy mala situación económica y echarnos a la espalda la responsabilidad de no poder darle a nuestro hijo lo que merece hubiese sido una carga muy grande, si no comemos nosotros no pasa nada, pero si no hay para mi hijo sí que me hubiese muerto de pena, así que nada, no es el momento, y además, yo ya lo intuía, no me preguntéis por qué, pero yo ya sabía desde pequeña que tal vez no podría tener hijos, siempre contemplé esa posibilidad.

Lo que tenga que pasar pasará.

16
jul

De mi niñez…

   Escrito por: admin   en En la Familia

Todos hemos sido niños alguna vez, mi niñez se puede resumir con la palabra Tristeza.

Yo fui una niña a la que le encantaba aprender constantemente, de las que odiaban cuando les decían: “cuando seas mayor lo entenderás”. Nunca he sido demasiado curiosa, pero me gustaba mucho estudiar, a veces mi madre me reñía para que saliese a la calle a jugar, luego me tenía que reñir para que entrase… cosas que pasan.

Mi familia es de clase media, más bien tirando a “vamos tirando”, que a bien, vamos, que si el pan de cada día no nos lo curramos nosotros no baja nadie a dárnoslo. Mi padre siempre ha sido un currante nato, práctico, y mi madre una soñadora, sensible y sentimental, tal vez la mezcla de ambos que llevo dentro es la que hace mi carácter tan contradictorio, es una constante lucha entre la mente y el corazón, aunque reconozco que el corazón, por ahora, siempre ha ganado. Digo por ahora porque en ello estoy, en cultivar mi mente y no dejar que ciertas otras mentes se aprovechen de este humilde corazón.

Así como el agua y el aceite son imposibles de mezclar, mi padre y mi madre no lograban combinar sus esencias para lograr la fórmula de la felicidad. Ver peleas y desavenencias entre ellos, ver entrar el veneno de la bebida en casa que hacía más fuerte las disputas y el malhumor… todo ello dio lugar a crear una infancia triste y necesitada de cariño y afecto. Cierto es que, como premio a mis buenos estudios, nunca me faltó un buen regalo, pero siempre me faltó un beso, un abrazo, y unas palabras de aliento, que, por más que tratase de ganármelas nunca llegaban… Por esto es por lo que ahora descubro que vivo en una constante lucha por lograr una valoración y reconocimiento, y no hablo de dinero, sino de palabras y gestos sinceros, aunque no es nada fácil encontrar personas tan sinceras como uno desearía… pero eso ya lo contaré en otro post.

En resumen… ¿qué aprendí de mi niñez?, que debería haberme preocupado por jugar más y divertirme, y no por tratar de agradar tanto a mis padres para lograr un cariño que no llegaba, que debí haberme preocupado menos por problemas ajenos a mi edad y vivir mi niñez como merecía, porque ahora ya está perdida, aunque yo procuro no dejar de ser una niña en mi interior, y la fantasía siempre vive en mi.

Yo aprendí que cuando tenga un hijo, trataré de darle todo el cariño y el apoyo que pueda dar, que no le faltará su beso de buenas noches ni ningún beso que quiera darme será rechazado jamás. Que, en los principios que quisiera enseñarle, no faltaría que el amor es el mayor arma capaz de desarmar a un hombre, procuraré que no le falte su etapa de juegos, de risas, de diversión. Procuraré no exigirle demasiado en los estudios, evitando así que se exija luego demasiado a sí mismo. Trataré de escucharle y apoyarle en sus decisiones y darme cuenta que a partir del momento en que nazca, mi vida ya no sólo me pertenece a mi, también tendré que compartirla con él y darle lo mejor de mi, respetando su libertad de decisión y su concepto de la vida. Al menos… lo intentaré…

13
jul

¡Hola mundo!

   Escrito por: admin   en Bienvenidos

Bienvenidos a “Yo aprendí”, mi blog personal donde iré plasmando los sentimientos, razonamientos e impresiones que he tenido según experiencias vividas hasta ahora.

Muchos de los que leais estos escritos os sentiréis identificados con la situación, eso demuestra que las personas no somos tan distintas, todos hemos pasado por situaciones parecidas, pero… ¿cómo saliste tú de ellas?, ¿qué aprendiste?, aquí descubrirás lo que yo aprendí…