No podemos tener hijos… es la noticia que los médicos nos dieron, tras hacernos dos veces las pruebas, es lo que hay, ya nos imaginábamos que algo pasaba, tanto tiempo buscando… y nada.
Los dos tenemos problemas para concebir, esto no es casualidad, lo sé, yo ya intuía desde pequeña que tal vez no podía tener hijos y así ha sido. La verdad es que ya nos habíamos hecho a la idea, y no me ha afectado demasiado, además, fijaos si ya me estaba preparando para la noticia, que hemos ido a por una perrita preciosa, es un bichón maltés, se llama Menta, y nos está alegrando la vida muchísimo.
En febrero murió nuestra anterior perrita, Chispa… la queremos con todo nuestro corazón, allá donde esté que sepa que la queremos y jamás la olvidaremos, nos enseñó tanto… ya tenía 14 años, y le fallaba el corazón, luchó muchísimo y nos demostró su fuerza para seguir a nuestro lado, pero ya ella se dio cuenta que no podía seguir así, que estábamos sufriendo todos, la pobre se desmayaba cuando se emocionaba o trataba de andar… así que decidió dejar de comer… se pegó casi cuatro días sin querer comer, con lo que ella era de ansiosa para la comida, pues nada, volvía la cara y no comía… hasta que se marchó, el 13 de febrero nos dejó, a las dos de la tarde, en brazos de mi marido… teníamos cita a las siete de la tarde en el veterinario para ponerle ya la inyección, pero nosotros le pedimos que se fuese ella por su propio pie, que se fuese en casa, con nosotros, y así lo hizo… con la música que le gusta y que pensábamos llevarle al veterinario… es mu fuerte. Mi pena es que no me dio tiempo de acompañarla en sus últimos momentos, estaba en mi trabajo, y me tuve que retrasar porque tuve que atender a una clienta pesadísima, la odiaré toda mi vida, por su culpa no pude despedirme de mi pequeña…
Decidimos no tener más perros, tiramos todo… pero qué triste era llegar a casa y que no te recibiese su alegría y su rabito ansioso por mostrar su felicidad al verte… lo pasamos muy mal, lloramos a diario, y más al ver sus fotos, catorce años de tu vida acompañada por ella es mucho tiempo, vivimos muchas cosas juntas que jamás olvidaré, cuando mi separación de mi anterior marido sólo estuvo ella para acompañarme en tan largas noches de soledad y tristeza… Chispa, ya te lo dije, eres grande, y tu nuevo papi, que te quiere muchísimo y yo, jamás te olvidaremos.
Pues precisamente en febrero nació Menta, esta bichita que ahora nos acompaña, días después de la muerte de Chispa ella nació, y quiso el destino que un mes después fuésemos a conocerla, y en Abril ya estaba en casa con nosotros, qué ilusión, fue como preparar la llegada de un bebé a la casa, todas sus cositas esperándola y no nos defraudó, aquí está alegrándonos la vida cada día.
No entendía por qué tenía que pasarnos lo de los niños, con todo lo que yo ya he pasado, esto ya es el colmo, nos dijeron que nos ponían en lista de espera de tres años para intentar fecundar in-vitro, pero ya le dije al médico que pasando, que si ahora tengo 35 años y cada vez menos ganas, a los 38 o 39 menos tendría, y que por algo pasan las cosas, si va a nacer malito mejor no, porque ya nos quedaría a nosotros poco tiempo para hacernos cargo de él… y no, le comenté a la enfermera que no había problema, que pronto tendríamos a una perrita muy bonita que nos alegraría la vida, se rió, y le comenté a mi marido que anda que si lo hubiésemos sabido antes no nos habríamos ahorrado dinero en preservativos… imagináos la risa del médico y la enfermera.
Pues de todo esto yo aprendí… que por algo pasan las cosas, que tal vez sea lo mejor, porque ahora estamos en muy mala situación económica y echarnos a la espalda la responsabilidad de no poder darle a nuestro hijo lo que merece hubiese sido una carga muy grande, si no comemos nosotros no pasa nada, pero si no hay para mi hijo sí que me hubiese muerto de pena, así que nada, no es el momento, y además, yo ya lo intuía, no me preguntéis por qué, pero yo ya sabía desde pequeña que tal vez no podría tener hijos, siempre contemplé esa posibilidad.
Lo que tenga que pasar pasará.